UNA HISTORIA DE NÁUFRAGOS.
Dedicado a los otros dos náufragos compañeros y amigos, supervivientes después, de avatares diversos. Corrían los primeros setenta del Siglo XX ya pasado. De ello, hace mas o menos medio siglo. El escenario, una larga playa en el frontispicio de ese Atlántico siempre indómito, rugiente y por momentos amenazante. El mar de Razo, no estaba ese día especialmente bravío y su engañoso vaivén ondulante, invitaba al baño y al bamboleo. Los tres veinteañeros, se dejaron seducir por la apariencia inofensiva de aquella mecedora natural, entregándose al divertido juego de dejarse llevar por las periódicas ondas en un juego de incertidumbre aparentemente inocente y divertido. Eran los tiempos de Meyba y las melenas. Pero el juego, poquito a poco y de modo imperceptible, fue convirtiéndose primero en amenaza y finalmente en auténtico terror. Al comienzo, cada uno de los tres, percibió que estaba a merced del oleaje que le alejaba del fondo que los...