UN RELATO DE POSTGUERRA.
1.-La huida. Corría el año 1967, el “28º año de paz” en la terminología del poder imperante. En mi casa, tan sobria como humilde, había escasísimas ligaduras a las que asirse y mi infancia, puedo decir que fue la de un ser “libre”. Aprendí entonces que la libertad, es mucho mas importante cundo no se tiene hambre. Cumplidos los quince años y huyendo de la miseria, tomé el camino de Asturias, a donde mi hermano mayor había huido años antes, en busca de alimento, a la sombra de la floreciente minería del carbón. Lo hice sin previo aviso. Al fin y al cabo, las sorpresas dejan mas escaso margen para la reacción. Pero las cosas no eran sencillas. De mi hermano, sabía por alguna remota carta, que trabajaba en la cuenca del Nalón y sus señas postales lo situaban en Pola de Laviana. El ALSA desde Galicia a Oviedo, era lento y exasperante el sin fin de paradas que realizaba, lo que convertía el viaje en una prueba a la paciencia. ¡Pero sería por tiempo! Con quinc...