¡VENEZUELA! PARA QUE TOMEN NOTA.
Es difícil admirar a personajes como Maduro, émulos en desventaja de Chávez y otros mesiánicos, que solo dejan tras de si, todos aquellos males que dicen combatir; corrupción, enfrentamiento, retórica de baja estofa y lo peor de todo, empobrecimiento y miseria de la sociedad a la que supuestamente aspiran a salvar.
Entiendo perfectamente a los venezolanos, que víctimas de la satrapía de Maduro y sus corifeos, desde la diáspora y el exilio, celebran la caída del tirano. Tal vez a algunos de ellos, les da igual cual sea el procedimiento y lo único valorable, es el resultado. No comparto esa apreciación y por tanto yo no lo celebraría, porque al Sr. Trumph, la libertad de los ciudadanos venezolanos no le importa absolutamente nada.
Su relato previo justificativo, pasó por acusar a Maduro de narcotráfico, luego añadió el tráfico de armas y finalmente narcoterrorismo, algo que suena a cajón de sastre, del que resulte difícil evadirse. Que tomen nota los vecinos próximos y los mas remotos. Pero el relato concluye con esa sinceridad espantosa del amo del imperio, diciendo que USA “mejorará” el rendimiento en la extracción de petróleo. Podía haber empezado por ahí.
Doña María Corina Machado, tal vez no estuvo demasiado fina al sumarse demasiado entusiasta a la celebración. Me temo que el haber sido beneficiaria del premio nobel de la paz, el galardón anhelado por el emperador, no le ha beneficiado. Por lo pronto, el hombre de la peluca dorada, la ha descartado como solución, porque según él, “no goza del respeto del pueblo venezolano”. Todo un jarro de agua fría, que evidencia que al magnate no le interesa demasiado la democracia en Venezuela, sino la garantía de los intereses de las élites industriales USA y la ventaja geopolítica frente a sus grandes competidores China y Rusia.
Seguramente esta crisis, tendrá un tiempo de gestión largo y de evolución y final bastante impredecibles y si bien es cierto que una guerra civil en Venezuela no le interesa demasiado a nadie, como riesgo, no puede descartarse completamente. Claro que con guerra o sin ella, Trumph solo contempla la opción de ser ganador. Está por ver la implicación o connivencia de los militares venezolanos, que constituyen un pilar fundamental del régimen bolivariano, pero resulta poco creíble su pasividad
A China y a Rusia, ya les viene bien la actuación USA, porque ante la intervención brutal en Venezuela, ¿Que argumentación podría oponerse a la invasión de Ucrania, o a una potencial intervención en Taiwan?
Y en el rincón del mundo, Europa, sigue en la peor de las inopias, sumida en la división absoluta y sin una voz única y creíble que le procure el acceso al micrófono en los foros de decisión mundiales.
A la ONU, le corresponderá de nuevo ese papel de simple teatro del absurdo, en el que solo los grandes actores no solo tienen la palabra, sino la posibilidad de silenciar a los demás, por el tan poco democrático derecho de veto.
La intervención USA en Venezuela, no hará que este sea un mundo mas habitable ni favorecerá la convivencia entre personas y países. Antes bien, ahonda en la concepción de mundo del Sr. Trumph, cuya voluntad todopoderosa y errática es difícilmente predecible.
Parece que en 2026 se consolidan las previsiones de malos tiempos. Nada que celebrar.
Comentarios
Publicar un comentario