Epístola nº 1. Transcripción.
"Una hormiga puede pisarse inadvertidamente, pero una marabunta, resulta inabarcable"
El ciudadano comunicante, se siente dolido, indefenso y manifiestamente perjudicado, por la indolencia de una institución pública, tal vez es un desahogo. Tal cual lo transcribo:
Tengo señor una edad, que ya no da para tonterías, por tanto, comprenderá que me indigne por los sucesos que a continuación paso respetuosamente a relatarle.
He necesitado realizar una sencilla gestión en el (Instituto Nacional de la Seguridad Social) INSS, en concreto realizar una solicitud.
En la situación de pandemia que viene prolongándose, los modos de acceder a la administración, son el presencial mediante cita previa, o el acceso virtual, mediante identificación electrónica.
Dia 19 de enero de 2021.-Como dispongo de certificado digital, doy por sentado, que el acceso es sencillo. Efectivamente, accedí identificándome con mi certificado, realicé mi solicitud, acompañé todos los documentos, pero a la hora de finalizar la operación, entra en juego un sistema de firma conocido como Pros@, que convierte el sistema en inaccesible. Buscando soluciones en la red, pude constatar que es una dificultad general. Doy por sentado que un exceso de rigor en el control digital de la identidad, convierte al sistema en INSERVIBLE. (Las soluciones que sugiere la propia página del INSS, resultan inservibles)
Dia 19 de enero de 2021.-Opto pués por la opción tradicional. Solicito cita para la oficina disponible de las próximas (las de otros municipios me resultan imposibles por confinamiento) y me dan cita para el 16 de febrero, solo para presentar y registrar la solicitud. Veintiocho dias de demora, valórelo usted mismo.
Dia 20 de enero de 2021.- Recibo una llamada telefónica, en la que sin identificación previa, alguien me pregunta si tengo solicitada una cita en el INSS para el dia 16 de febrero, a lo que respondo que si. A continuación, el llamante me pregunta para que era la cita, a lo que respondo que era para presentar una solicitud. De nuevo me pregunta que tipo de solicitud es la que quiero presentar, a lo que le contesto, que no considero pertinente responder a la pregunta. Al fin y al cabo, presentar un escrito por registro, es un derecho ciudadano que no debería requerir control previo. Sin mas, el comunicante me dice que había posibilidad de cambiarme la cita para mañana dia 21 pero... No pude entender lo que dijo a continuación, porque dió por terminada la conversación y colgó sin mas.
Comprobado el teléfono del que venía la llamada, correspondía a la oficina del INSS en la que tengo cita para el 16 de febrero para presentar un escrito por registro.
Inmediatamente llamé reiteradamente al mencionado teléfono, donde naturalmente nadie atendió mi llamada. Esta circunstancia, es la habitual en estos tiempos en los que el teléfono es la única opcion de contacto directo e inmediato con las administraciones. Paradójico ¿No?
Me siento como una hormiga pisoteada por el zapato de un sistema insensible.
Debo decirle que siento pena de que un organismo como el INSS, pionero y modélico en la reforma de la Administración de la España democrática, haya llegado a esta situación.
¿Podría usted con su brújula indicarme alguna derrota que me permita alcanzar sin naufragio mi objetivo?
Agradecido.
Naturalmente me siento identificado con el comunicante y le ofrezco como solución, que recurra al envio certificado con acuse de recibo del escrito que pretende presentar, pero le advierto, que tan arcaica solución, deberá sufragarla de su peculio.
Reconozco sus razones para la indignación y me apena que a fuerza de aplastar hormigas de modo insensible, pueda estar gestándose una imágen de la administración, que tan poco ayuda al prestigio de la democracia.
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